Almendras
El almendro, árbol de la familia de las rosáceas, tiene
su origen en las regiones montañosas de Asia central, donde está
presente desde épocas remotas. Hoy en día se cultiva en las regiones de
clima templado de todo el mundo, siendo España el segundo país
productor tras Estados Unidos.
En
primavera, el almendro se cubre de delicadas flores blancas, pero habrá
que esperar al mes de octubre para que se conviertan en frutos. Bien
protegida en su cáscara aterciopelada con un bello color verde tierno,
la deliciosa almendra es también muy buscada por sus virtudes
cosméticas.
El aceite de almendra, extraído por presión de la
semilla, se ha utilizado desde hace mileniospara mejorar la apariencia
y el estado general de la piel, especialmente en casos de sequedad,
deshidratación o descamación.
Rico en vitaminas A y E, proteínas, sales minerales y ácidos grados, el
aceite de almendras es muy nutritivo y apto para todo tipo de piel,
especialmente para las más sensibles y secas.
Propiedades y aplicaciones
El
aceite de almendras proporciona elasticidad a la piel, dejándola
hidratada, nutrida y suave. Es muy utilizado en el tratamiento de
masajes por sus propiedades emolientes y anti-inflamatorias, y por su
capacidad para suavizar la piel sin obstruir los poros.
Lubrica y protege la piel desgastada o escamosa, y es muy adecuado para
problemas de irritación y alergia ya que produce efectos calmantes.
Previene y repara estrías y arrugas, y es óptimo para aplicar en pieles muy sensibles como la de los bebés.
Aplicado en el cabello secoy quebradizo, produce efectos reconstituyentes.
Para uso corporal, se extiende mediante un masaje circular por todo el
cuerpo. Se puede utilizar directamente sobre la piel seca, la piel
húmeda tras la ducha o para un baño hidratante. A la vez, resulta un
efectivo desmaquillante natural.