Introducción

La Casa del jabón nace de una necesidad personal de encontrar productos naturales para pieles delicadas e intolerantes con la cosmética tradicional. Para una persona con este tipo de piel es muy complicado encontrar productos de higiene sin aditivos, espesantes y colorantes químicos; de modo que decidí retomar la experiencia familiar para hacer jabón.

A partir de este momento comencé a apasionarme y salté al jabón de glicerina apoyándome en mis estudios de medicina. Comencé a estudiar botánica y química orgánica. Partiendo de esta base comencé a formular jabones para uso personal y familiar.

Mis jabones tuvieron mucho éxito en mi círculo de amigos, cosa que me dio alas para continuar y para pensar que debía seguir formándome y encauzar mi vida profesional hacia la jabonería y la cosmética natural.

En Marsella (cuna del jabón de tocador) me formé en este arte de la mano de reconocidos maestros jaboneros.

Como consecuencia de todo lo anterior, nace al final del 2003 una pequeña empresa, que con un marcado carácter artesanal tiene como meta el recuperar el tradicional oficio de jabonero, perdido años atrás en nuestro país.

Me apasiona hacer jabón, estoy orgullosa del producto conseguido y mi objetivo es diferenciar mi producto por diseño y sobre todo su calidad.